Tarek William Saab: el “bachaquero” es un peón que podría tener detrás a un gran capitalista

14 Ago, 2015 | Haga un Comentario

En entrevista telefónica de Aporrea con el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, se le preguntó acerca de la polémica que se ha suscitado en torno al tema de los llamados “bachaqueros” o revendedores de productos regulados escasos a precios exorbitantes; polémica que se ha reflejado entre autores y autoras que publican artículos en Aporrea, con apoyo unos y críticas de otros (no siempre en el mejor tono) hacia la posición asumida por el Defensor, quien ha condenado esta práctica del “bachaquerismo”, pero también cuestiona que algunas alcaldías se hayan tomado atribuciones judiciales imponiéndoles sanciones no previstas en la ley o con características humillantes, como la de ponerles a barrer calles con uniformes anaranjados y el letrero “infractor” en la espalda, que no es lo estipulado dentro del marco legal y para él puede abrir camino a actuaciones peligrosas desde el punto de vista de los Derechos Humanos.

Al respecto, Tarek William Saab hizo aclaró lo siguiente:

La Defensoría del Pueblo como Institución Nacional de Derechos Humanos ha sido reflexiva y contundente frente al fenómeno conocido popularmente como el “bachaquerismo”, fenómeno de tipo delictivo que efectivamente va mucho más allá de la simple reventa de un producto comprado a un precio original y vendido a una suma mucho mayor.

El “bachaquero es una especie de peón de toda una estructura que podría tener detrás a un gran comerciante, a un gran importador, o a un gran mayorista, un gran capitalista…

Obviamente, esa es una escala del fenómeno, porque tenemos a quienes con un alcance mayor especulan, practican el boicot, practican la usura… y tenemos al “bachaquero” menor, que es el que vende cuatro o cinco bolsas de harina, de pañales, cuatro o cinco paquetes de afeitadoras, de manera graneada, como una especie de peón de toda esa estructura que nosotros hemos alertado que podría tener detrás a un gran comerciante, a un gran importador, o a un gran mayorista, un gran capitalista…

Es una cadena que se fue formando con este sabotaje de la economía venezolana que fue propiciado, incluso, que el “buhonero” informal que lo veíamos en las calles con un tarantín, haya ido desapareciendo para convertirse en parte de este engranaje que ha ido poco a poco afectando nuestra economía, hasta crear esa situación, que es esta distorsión que estamos presenciando.

En la legislación venezolana existe el instrumento jurídico para combartirla

Nosotros hemos dicho que en la legislación venezolana existe el instrumento jurídico para combartirla (la situación del bachaqueo). En el artículo 114 constitucional se establece que la especulación es una manera delictiva de actuar, pero luego cuando las practicas fueron tomando otros caminos, el legislador aprobó la Ley Orgánica de Precios Justos en el 2014.

Esto es parte del fenómeno que comenzó en 2002 con el sabotaje petrolero, el daño a la economía para derrocar al presidente Chávez. Entró en una etapa nueva, con otros esquemas, a partir de los años 2013, 2014 y ahora más intensa en 2015, buscando debilitar la moneda, el bolívar, colocando el “dólar negro” prácticamente inalcanzable, para golpear no solamente a quien trabaja decentemente como comerciante o empresario sino al vecino, al venezolano o la venezolana que son obreros, que dependen únicamente de su salario o de un sueldo para subsistir.

Con ese sentido es que se crea el SUNDEE, que es como el instrumento práctico para que junto con el Ministerio Publico y los tribunales penales, de justicia, se sancione a quienes cometan este tipo de faltas graves que dañan nuestra economía. Entonces, la escala menor pudiéramos decir que arranca con el revendedor de productos. Allí establece la Ley Orgánica de Precios Justos que es la SUNDEE, la Superintendencia, quien actúa. ¿Cómo?: Decomisando el producto y multando a la persona que comete la reventa. Si reincide la sanción será mayor, pudiendo llegar a la privación de libertad.

Luego tenemos la escala de los que especulan, cometen usura, los que boicotean; donde las penas son más severas, de privación de libertad: 4, 6, 8 años, 10 años de privación de libertad. Entonces tenemos esos instrumentos con los que debe actuar el Estado venezolano y no estar haciendo eco de otro tipo de actuaciones totalmente al margen de la ley, de la Constitución y de la Ley Orgánica de Precios Justos.

El SUNDEE, Ministerio Público y Tribunales son las únicas instituciones válidas para sancionar, no las Alcaldías que no tienen competencia en materia de delitos económicos como la usura, boicot, especulación.

Las Alcaldías no tienen competencia para sancionar estos delitos y mucho menos a partir de ordenanzas de convivencia ciudadana, que no dan margen mayor para sancionar con trabajo comunitario a quienes especulan, boicotean o practican la usura como delito.

No abrir puertas hacia la práctica peligrosa de la “justicia por mano propia”

Así que debemos tenernos a esto y no desviar el camino ni abrir puertas hacia la práctica peligrosa de la “justicia por mano propia” como si el Ministerio Público y los tribunales de justicia no existieran. Porque eso puede llevar a que mañana un gobernador, alcalde o jefe civil, actúe con una mala interpretación de la ley, que haya quienes crean que puede actuar si no les gustan los rockeros o las minorías sexodiversas o religiosas, y entonces vayan a exhibirlos en plazas públicas fomentando hechos no previstos en la Constitución ni en los estándares internacionales de Derechos Humanos. Sería retrotraernos a épocas medievales que nadie quiere para Venezuela. Ese es el alerta que ha hecho el Defensor del Pueblo y sé que la gran mayoría nos ha apoyado y nos ha entendido.

F:Aporrea

@DifundeLaVerdad