EE UU: Así torturaban los médicos a los sospechosos de terrorismo tras el ataque del 11-S

12 Jun, 2015 | Haga un Comentario

Una publicación en la revista The New England Journal of Medicine dejó al descubierto las macabras torturas que le hacían los médicos, psicólogos y abogados a sueldo de la CIA a los posibles sospechosos de terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Los doctores decidían si los presos eran “aptos” para ser torturados, monitoreaban las palizas para que no llegaran a la muerte y hasta diseñaban nuevos métodos de tortura.

La publicación médica recupera datos del informe del Senado de EE UU que desveló las torturas de la CIA durante la presidencia de George W. Bush.

Una de las prácticas era el programa basado en la “indefensión aprendida” con el fin de hacer hablar a los sospechosos. Básicamente incluían la desnudez forzada, la privación de sueño con los detenidos de pie hasta 180 horas, golpes en la cara y en el abdomen, asfixia con agua y golpes a la persona contra un muro. Estos métodos fueron aprobados por el Departamento de Justicia siempre y cuando hubiera un médico presente.

Otra de las técnicas más fuertes era la llamada “alimentación rectal” por prescripción médica. Los presos eran torturados introduciéndole por el recto una papilla de pasta con tomate, humus, nueces y pasas, más el líquido de dos botellas de bebida energética de la marca Ensure.

Según el presidente Barack Obama prohibió oficialmente estas prácticas cuando llegó a la Casa Blanca en 2009 sin embargo, expertos denuncian que las torturas continúan, pese a estar prohibidas por el Convenio de Ginebra, haya médicos presentes o no.

Tanto la Asociación Médica Mundial como la Asociación Médica de EE UU prohibieron la práctica de “alimentación rectal”. En 2013, un informe del Instituto de Medicina como Profesión y la Fundación Open Society denunció el mismo escándalo.

Con información de El País

@Difundelaverdad