¡Viva El Chapo!

18 Jul, 2015 | Haga un Comentario

Por: Roberto Hernández Montoya

En la era del capitalismo feliz anomia era una desviación de las normas, delincuencia, prostitución, alcoholismo —lo dijo Émile Durkheim en 1893. El Estado burgués combatía esas conductas.

Ahora no. El Imperio ejecuta o induce caos por doquier. Entre lo mucho que no entiendo en la vida está ese empecinamiento en el desbarajuste, el barullo, el despelote, el desastre, ISIS, Libia, Siria, fascismo financiero en Grecia, El Chapo, Trump, Casa Real Española, PP, matanza sistemática de negros en EUA, guarimba. Alguna vez la Santa Madre Iglesia denunció la ley seca nada menos que en Semana Santa, o sea, anomia. El Che decía que la revolución debe marchar uno o dos pasos delante del caos. Como la Revolución Bolivariana. Con estoicismo colectivo. No, no es fácil.

Hay un teórico ruso, Mijaíl Delyagin, que sostiene que el propósito es caotizar el planeta de modo que la única sociedad viable sea la imperial (El Universal, 22/2/15). No sé, porque también en EUA están induciendo anomia, mafias, desarticulación social comunicacional, ruina de Detroit.

Hay gente que quiere vivir en la basura. En urbanizaciones chic. Añora la buhonería en Sabana Grande. Objetivamente es así porque eligen y reeligen autoridades que garantizan ese caos, Ocariz, Trejo, Guárate, Capriles.

Y eso no solo está auspiciado por el electorado aristocrático sino por el Imperio, que financia, entrena, organiza esa baraúnda. Hamlet simula locura en su tragedia, pero Polonio, padre de su novia, malicia que «hay método en su locura». Hay método en la locura imperial, la ejerce por doquier monótonamente, revoluciones de colores en países que funcionan y los convierte en mugres: Irak, Libia, Siria, Ucrania y, si nos descuidamos, Venezuela, Brasil, Ecuador, Grecia.

El Chapo se vuelve no solo el único jefe de Estado viable sino canon estético en narconovelas y corridos. El Estado mexicano no solo no garantiza que El Chapo sea retenido bajo máxima seguridad sino que gerencia su evasión. Enrique Peña Nieto es más decorativo y ridículo que la Reina de Inglaterra, galán de televisión, con una esposa de revista ¡Hola!, un castillo encantado, bien hablado y mejor vestido. No pidas más. Y la dirigencia opositora venezolana importa paramilitarismo y narcotráfico.

¡Viva El Chapo!

Por: Roberto Hernández Montoya

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