Vergüenza

21 Ago, 2015 | Haga un Comentario

Por: Roberto Malaver

¡Qué pena penita pena! Un militante de nuestros partidos políticos y organizaciones sociales cometió un crimen de esos que no tienen calificación, y nosotros nos hacemos los pendejos, como que la vaina no tuviera nada que ver con mírame y no me toques, que yo no fui. Ahora se supo todo. Y con razón no decíamos un carajo cuando las guarimbas, porque todos estábamos allí implicados en ese peo, como dijo uno de los nuestros: “Somos una sociedad de cómplices”. Este hombre, es decir, como dicen los periodistas, la fuente digna de todo crédito, o sea, no son runrunes, viene y declara que todos son cómplices, y nosotros, los que votamos por Antonio –Supermán– Ledezma, por Enrique –Embajada– Radonski, Leopoldo –Cheque Pdvsa– López, María –Súmate– Machado, nos quedamos que se nos viene abajo el tercer mundo, es decir, se nos cae la cara de vergüenza. Además, nosotros, los que leemos El Nacional, también vemos allí a Miguel –Exilio– Enrique Otero que, según el hombre, le daba la pauta. Y hay más, pero da como asquito seguir diciendo que nuestros partidos se convirtieron en Sucursales del Crimen.

Gente que decía que defendía los Derechos Humanos viene y nos sale con una vaina como esta. Ahora, cada vez que uno de nosotros hable de Derechos Humanos, más de uno se va a asustar y va a tomar las de Villa-Diego Arria. Es el peo de no reconocer nunca un carajo. Siempre evadiendo responsabilidades. Siempre como caimanes en boca de caño esperando que otros hagan las vainas para salir a tomar lo que quede de poder. ¡Coño, con razón cuando las guarimbas nadie se deslindaba de esa vaina, porque todos sabíamos que allí estaban unos carajitos que fueron preparados y pagados para que jodieran, para que pusieran guayas y quemaran universidades y bibliotecas y preescolares y me importa un carajo, porque yo no tengo nada que ver con eso!

Y mira tú por donde estalla la vaina. Y viene el compañero Ramos –Espoleta– Allup y le dice a Vladimir –Tres en uno– Villegas que “el Gobierno quiere sacarle dividendos al crimen”, no, compañero, cómo vas a decir tú esa vaina cuando has visto y oído todo lo que ha declarado la fuente digna de todo crédito. No, Espoleta, tú tienes que decir que “nosotros desde la oposición rechazamos ese crimen y no apoyamos que se esté preparando a jóvenes con paramilitares”, eso es lo que hay que decir, y no ponerse a buscar vereditas tropicales para evadir la vaina.

El papá de Margot se puso las manos en la cabeza cuando vio a la fuente digna de todo crédito diciendo todo lo que dijo: “¡Coño!”–exclamó el hombre y se fue al cuarto a vomitar porque iba agachadito, y, a pesar de eso, tomó la puerta y le metió un coñazo tan grande que las alarmas de todo el vecindario se prendieron al mismo tiempo.

–Están clavadas dos cruces –me canta Margot.

Por: Roberto Malaver

@Difundelaverdad