¿Donde están los productos de Lácteos Los Andes?

11 Ene, 2014 | 1 Comentario

Por: Juan Martorano

Sin duda, hemos puesto un poco de picante a nuestras últimas opiniones, porque recogemos la opinión de mucha gente a la cual no le es fácil expresar su malestar, su descontento, sus inconformidades dentro del proceso revolucionario. Y lo reiteramos, nuestras críticas, cuando las hacemos, es con el mejor espíritu chavista de corregir los errores y rectificar, para que nuestro pueblo y nuestra gente, siga confiando en la Revolución Bolivariana, en el socialismo.

También hemos podido notar como este mes de enero de 2014 ha empezado con todos los hierros: La instalación del período ordinario de sesiones de la AN, con la ratificación plena de su junta directiva; el lamentable asesinato de la actriz, modelo y ex-miss Venezuela Mónica Spear, su esposo y las heridas con el consecuente daño psicológico de su pequeña hija de 5 años de edad, Maya, y del cual nos referiremos en próximos artículos, los ajustes y cambios en el Gabinete Ejecutivo del Presidente Maduro, y desde ya nos prepararemos para el día martes o miércoles, cuando, cumpliendo con el mandato del artículo 237 de nuestro texto constitucional, el Presidente Nicolás Maduro acuda a la Asamblea Nacional, a dirigir su mensaje anual a la Nación, para dar cuenta de los aspectos políticos, económicos, sociales, internacionales, durante su casi primer año de gobierno. Y será el primer mensaje anual a la Nación que no dirigirá Hugo Chávez.

Pero el presente artículo pretende ser no una crítica en sí a la gestión del Presidente chavista y obrero Nicolás Maduro, sino una advertencia acerca de una situación que algunos hemos detectado, y que estoy plenamente confiado en que el Alto Gobierno le prestará la mayor de las atenciones, y tomarán las medidas que considere más convenientes y que beneficien a nuestro pueblo, pero antes de entrar en el tema, necesario es hacer una pequeña contextualización de algunos hechos, para poder entender la problemática que quiero advertir y expresar en las siguientes líneas.

Luego del memorable triunfo del 7 de octubre de 2012, y del extraordinario discurso del 20 de octubre, el famoso “Golpe de Timón”, el cual, reiteró, invitó a todos y todas leer, el 5 de noviembre de 2012 el Comandante Supremo Hugo Chávez exigió “mano de hierro” a las empresas del Estado Venezolano, e iba a utilizarla, y formó un soberano regaño respecto a los helados Coppelia, que luego que fue inaugurada la fábrica, y que el entonces Presidente Chávez hasta se comió uno de sus helados, posteriormente estos helados habían desaparecido completamente del mercado venezolano, inclusive de las redes de distribución de alimentos públicos. Bastó este regaño del Comandante Eterno para que en menos de 24 horas, por lo menos en Caracas, reaparecieran esos ricos y muy sabrosos helados, sólo por señalar una pequeña muestra.

Posteriormente, entre el 20 y 21 de noviembre, el dueño de empresas Polar, Lorenzo Mendoza, junto a Tomás Pascual, de la gigante española “Leche Pascual”, mostraron por el canal globovisión, inauguraron la planta de “yogurt” de alta tecnología con la capacidad instalada para producir un producto llamado “Migurt”, valga la cuña, “un lácteo que viene a competir cargado de altos estándares de calidad en el mercado venezolano y que ya se ve en establecimientos de Caracas…” (Subrayado y resaltado de quién esto escribe).

También se señala en la nota que les escribo lo siguiente: “Cada yogurt Migurt tendrá como primer diferenciador una conservación de hasta 6 meses sin refrigerar, característica única de la línea y que ha llevado a abaratar costos significativos y a comercializarlo un 20 por ciento más barato que sus más cercanos competidores. (Resaltado de quién esto escribe).

Aquí me surge una interrogante: ¿Cuando estos señores se refieren a “sus más cercanos competidores”, se estarían refiriendo a los tan promocionados helados coppelia tan promocionados por el Comandante Chávez? ¿Comercio justo o forma soterrada de boicot a los productos promocionados por el Gobierno Bolivariano liderado por Hugo Chávez en ese entonces?

Hemos podido observar, como desde noviembre de 2012, y arreciando después del 8 de diciembre de 2012, cuando el Gigante Chávez hizo el anuncio que muchos de nosotros no hubiésemos querido nunca escuchar, la denominada “Guerra Económica”, en donde los medios de la derecha quieren vendernos la idea de “escasez y desabastecimiento”, cuando de lo que verdaderamente se trata es de acaparamiento, especulación, boicot y usura de unos “empresarios” que decidieron incursionar en política, jugando al descontento del pueblo y ver si generaban con esto un “estallido social”.

Esta situación. la cual se agravó aún más con el fallecimiento del Presidente siempre invicto, ha tenido algunos picos interesantes, en abril y junio fundamentados en el acaparamiento y especulación fundamentalmente de los productos alimenticios, productos de primera necesidad para nuestro pueblo; en el último trimestre, en los electrodomésticos y otros enseres del hogar. Y como acertadamente se ha explicado, si en el 2002 el “paro” era con las santamarías abajo y los establecimientos comerciales cerrados, ahora la variante desestabilizadora para nuestra economía fue con las santamarías arriba, negocios abiertos, pero con unos precios exorbitantes en los que nadie pudiese comprar, de manera de forzar a una espiral inflacionaria que sirviese de necesario combustible para generar el tan ansiado estallido social, del que nos referimos en el párrafo anterior.

También, dentro de este necesario contexto que estamos señalando, por los meses de agosto y septiembre de 2013, se presento el conflicto en una empresa emblemática del Estado Venezolano: Lácteos Los Andes. Afrontando nosotros una guerra económica en donde no se conseguía leche, aceite, jugos, papel toalet, y productos de la canasta básica y de primera necesidad de nuestro pueblo, había que arreciar además con el boicot de una gerencia infiltrada, y que obligó a que los trabajadores se mantuvieran en protesta, y no se distribuyeran algunos de sus productos, en una lucha contra la corrupción, el cambio de esa gerencia, e implementar el control obrero dentro de la referida empresa.

Lo que me ha llamado la atención es que, luego de que a través de portales como aporrea.org y otras portales alternativas, amén del diario Ultimas Noticias y otros le dieron una amplísima cobertura al problema de Lácteos Los Andes, casi por arte de magia este tema desapareció de las agendas noticiosas en el mismo. Y hago este comentario, porque precisamente desde el mes de octubre y hasta la fecha en que esto escribo, no veo en ninguna red de distribución de alimentos, y en especial en las redes de distribución públicas (léase Mercal, PDVAL, Abastos Bicentenario, CASA, etc), no solo los jugos, sino ninguno de los productos de Lácteos Los Andes. Sobre todo en los públicos, hemos podido observar, antes bien, la proliferación de productos de afamadas marcas comerciales, que desde mi punto de vista, son incongruentes con el mensaje socialista que pretendemos transmitir.

También me llegó la información, por ejemplo con lo de los coppelia, cuando estos helados iban a ser distribuidos, que algunos sectores pagaban para que los camiones que lo distribuían los retuvieran y que al llegar a las areperas venezuela, panaderías venezuela y en todos aquellos sitios donde se vendían estos ricos helados, los encargados de los mismos se vieran en la necesidad de no aceptar los mismos porque llegaban prácticamente derretidos y dañados. Hasta que lograron desaparecerlos del mercado, nuevamente.

Lo que si vemos es que hay una proliferación de “Migurt” de Lorenzo Mendoza sorprendente. Hasta ahora no las he observado en las redes de distribución de alimentos públicas, porque ahí si es verdad que la puerca torció el rabo.

¿Será que Lácteos Los Andes esta quebrada?

¿Será que dentro de nuestras redes de distribución de alimentos públicas, estarán pagando para que los productos de Lácteos Los Andes no lleguen a los Mercal, Abastos Bicentenario, PDVAL, y que proliferen las marcas comerciales y más costosas?

¿Estaremos en presencia de un boicot soterrado a los productos promovidos en su momento por el Comandante Chávez, como una modalidad de lo que es la “Guerra Económica?

¿Tendrá que ver Lorenzo Mendoza y Tomás Pascual en esta “competencia”, para colocar su producto “Migurt” en las redes públicas y privadas de distribución de alimentos en Venezuela?

También he podido observar la paulatina desaparición de las areperas venezuela. Enfrente de Miraflores hay una donde comía casi todos los días, y ahora esta casi todo el tiempo cerrada. Pero de ello me referiré en próximos artículos. Pienso que así también de esta manera, es una manera de dejar perder el legado de un hombre que entregó todo por dejarnos Patria, hasta sacrificó a su propia familia. ¿Será que dejaremos perder el legado de Chávez?

Hasta ahí se las dejo.

¡Bolívar y Chávez Viven, y su lucha y la Patria que nos legaron sigue!

¡Hasta la Victoria Siempre!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

Autor: Juan Martorano / @juanmartorano / jmartoranoster@gmail.com

@DifundeLaVerdad




1 Comentario

  1. Delia Aliaga 12 ene, 2014 / 13:57 PM

    Muy bueno su articulo. Cierto en algunas afirmaciones: Los escualidos no saben ni hacen, ni le interesa hacer oposición. Por tal razón algunos chavista nos vemos en la imperiosa necesidad de hacer OPOSICIÓN y los compatriotas se ponen furiosos y dicen a los 4 vientos “que uno se metió a escualido”.
    En cuanto a los Lácteos Los Andes tienen productos muy buenos, sin embargo llaman la atención que algunos de sus productos tienen mercado restringido ¿Por que?.Recientemente estuve en Flor de Venezuela en Barquisimeto y venden unos helados muy ricos de Lácteos Los Andes. Sin embargo estos helados solo lo venderán en Caracas y en Barquisimeto
    Después de unos cuantos años de Revolución y la creación de la empresa chocolatera de Barlovento, aun en Acarigua no he comido ni pedazo de chocolate producido en nuestra tierra. y lo peor que nadie del gobierno da una explicación al respeto.