Asamblea

05 Dic, 2015 | Haga un Comentario

Por: Roberto Malaver

¡Los que estén de acuerdo levanten la mano! Y nosotros nunca estamos ahí para levantar la mano y aprobar un carajo, porque somos así, nos eligen diputados y después no vamos a la Asamblea porque allí lo que hacemos es perder el tiempo. A veces aprovechamos y echamos un camarón, y por eso a algunos de nosotros se los ha llevado la corriente. Pero aquí seguimos, como decía el compañero Orlando – Progreso- Castro, seguimos metiendo la pata hasta más allá de donde dice cuidado, no pise la grama, pero lo importante es que nunca respondemos por nada, porque todo el mundo sabe que uno tiene su responsabilidad limitada, eso sí, bien limitada, una SRL, eso somos nosotros que nos queremos tanto.

También hay que decir que hemos pasado una pena del carajo en ese sagrado reciento, es decir, en la Asamblea, allí todo el mundo nos vio cuando no firmamos contra el decreto del compañero Obama, que por cierto está bien vigente, y nosotros nos hacemos los pendejos. Además, también la gente que ve ese canal de televisión de la Asamblea, sabe que uno nunca va para ese lugar, cómo será la vaina, que la esposa de un compañero, un día puso el canal ese y no lo vio por ninguna parte, y claro, el compañero andaba en una de levante y acueste en otro lado, y cuando llegó a la casa la señora le dijo que no lo había visto en la Asamblea, y el compañero todavía anda asustado, y cada vez que va a la Asamblea se pone delante de las cámaras de la televisión esa, por si acaso su señora lo está cazando, y después que sale en cámara, sale de la cámara legislativa. Es que le mentimos a todo el mundo, esa es la vaina nuestra, para qué carajo pedimos que nos elijan si nunca vamos a esa Asamblea, si antes faltábamos, ahora, si somos más, lo único que va a pasar es que van a sufrir mucho la ausencia nuestra.

Lo que pasa también es que los carajos que manejan las cámaras del canal de la Asamblea, se aprovechan cuando alguno de nosotros asiste, y basta que se ponga a llamar por celular, y listo, lo agarran mansito, y la gente lo ve allí como un mismo pendejo, mientras están aprobando una vaina importantísima que uno no sabe ni qué es.

El papá de Margot estaba viendo el canal de la Asamblea, y vio que estaban aprobando el presupuesto nacional, y cuando la cámara mostró la bancada donde se supone que estábamos nosotros, el hombre vio aquel peladero de chivos y apenas estaban allí cuatro carajos, y cuando el presidente dijo: “Los que estén de acuerdo levanten la mano”, ninguno de los carajos levantó la mano con la señal de costumbre, y el papá de Margot se arrechó y se fue al cuarto y agarró la puerta y dijo: “Cómo se puede ser tan…” y nos vio a Margot y a mí y se aguantó, y siguió diciendo: “Tan…tan… tan…Y parezco una campana, carajo”. Y lammm, le metió su coñazo a la puerta.

Ya son las doce y no llega.- Me canta Margot

@DifundeLaVerdad